alimentos no light

5 alimentos que parecen que son light, pero no

¿Sabes ese dicho que dice que las apariencias engañan? Pues en el caso de los alimentos, esos que intentamos seleccionar cada vez que acudimos a hacer la compra, precisamente algunos de eso, no son lo que parecen. ¿Cómo los identificamos y dejamos a un lado de nuestra dieta? No vuelvas a caer en la trampa porque daño no te causarán, pero light o bajos en grasa tampoco son.

5 alimentos que no son light

  • Yogures 0%.

Lo lamentamos pero los yogures con estas características pueden tener menos grasa pero ganan en azúcar. Por tanto, si es con sabor a piña o con trozos de piña, que parece además la opción diurética perfecta, no es así, si lees la etiqueta detenidamente verás que contienen más azúcar o edulcorantes artificiales que fruta.

Por todo esto, mejor que optes por elegir uno natural y tú misma le incluyas ese toque dulce o una pieza de fruta cortada.

  • Pan integral.

Ya sea de molde, tostado o en barra, muchas veces, aunque lo ponga, no tiene nada de integral. Fíjate antes en sus ingredientes, o si lo compras en panadería pregunta abiertamente, y asegúrate de que se mencione trigo duro integral, eso te asegurará que es integral. ¿Y sobre las variantes con centeno, avena, cereales o frutos secos? ¡Haz lo mismo! Más vale darse el gusto de comer un trozo de pan normal, que comprar uno integral que no tiene el sabor y encima contiene las mismas calorías, puestas de una u otra manera.

  • Fiambre de pavo o pollo.

Uno de las reglas de toda dieta que se precie es incorporar proteínas en las comidas. Por eso, muchos optamos por tomar un poco de fiambre en el desayuno, al mediodía o en la merienda, para saciar la sensación de hambre de una forma más sana (por lo menos más sana que una bolsa de patatas o una chocolatina es). Lo que no sabemos es que los paquetes de pavo o pollo que tanto acostumbramos a comprar, tienen menos cantidad de la que suponemos del ingrediente principal. Es decir, en la etiqueta podemos observar que contiene un 65% y el resto está destinado a conservantes, almidones y sal. Por tanto, no estamos comiendo esas proteínas. Para evitarlo, es mejor fichar otras marcas que superen este contenido en pavo o pollo, tomar fruta o sustituir por el método que no falla: filetes a la plancha para comer o cenar, así ya tenemos el aporte.

  • Zumos.

Zumos sin azúcares añadidos, mezclados con verduras… Olvídalos, no tienen tantas propiedades ni tanta fibra como aquel que tú mismo prepares. Si no te queda más remedio un día, no te cortes, pero que sea natural, no concentrado, y sin azúcar.

  • Barrita sustitutivas.

Esas barrita que prometen proteínas, saciar, sustituir una comida o aportar pocas calorías no siempre son lo que parecen. Nuevamente, fíjate en la etiqueta  y mira cuantos gramos de proteína tienen, si es menos de 9 gr, vuelve a dejarlo en la estantería del super. Igual con los que tienen frutos secos, o fruta o son supuestos sustitutivos, mira el azúcar y la grasa que aporta y decide si prefieres eso o comer más sano y natural (fruta, pollo, pescado…).

Como verás, el secreto de todo reside en fijarse en las etiquetas y entender su significado. No te obsesiones con ello, pero simplemente a la hora de comprar los denominados productos light (los cuales suelen ser más caros) fíjate en:

  • Azúcar: el aporte de azúcar se considera bajo cuando éste no supera los 5 g de azúcar por 100 g de producto.
  • Grasa: es bajo en grasa cuando no supera los 5 g de grasa total por 100 g de producto.
  • Sal: se considera que tiene poca sal cuando ésta no supera los 0,3 g por 100 g de producto, o los 0,1 g de sodio.

Ante la duda, ya sabes, mejor comparar con el original y si no hay mucha diferencia, optar por el que más nos guste de sabor. Total, existen otras opciones que nos ayudan o complementan esa pérdida de peso o el cuidado de nuestra figura. ¡Contáctanos y te asesoraremos!

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