ducharse y proteger la piel

Una ducha relajante y buena para la piel

La ducha diaria, además de cumplir con su función principal que es la limpieza del cuerpo, tiene grandes efectos positivos sobre la salud como activar la circulación sanguínea, hidratar la piel, y tonificar músculos y piel. A parte de todo esto, no podemos dejar de mencionar sus efectos positivos sobre nuestro sistema nervioso, la energía y el estado de ánimo.

Aún sabiendo todo lo bueno que es para nuestro bienestar y salud, no siempre conseguimos sacar todo su potencial debido a las prisas o el desconocimiento. Para que le saques el máximo partido a la ducha, te ofrecemos estos consejos que harán que te relajes y sea buena para tu piel:

  • ¿Agua fría o caliente? Opta por el agua templada durante todo el año.
  • ¿Ducha o baño? El baño tiende a deshidratar la piel por lo que es mejor ducharse. Eso no quita que de vez en cuando podamos darnos un buen baño, pero sin estar mucho tiempo en remojo.
  • Un chorro de agua fría en los pies y las piernas hace que se active la circulación sanguínea ya que las venas se contraen. Buena idea si tienes pesadez de piernas o retención de líquidos.
  • No al exceso de jabón. Esto puede llegar a irritar la piel, alterando su PH y sus defensas naturales. Utiliza jabones suaves y revisa que te has aclarado bien para evitar que aparezca una dermatitis.
  • ¿Es necesario una esponja? Esto es cuestión de gustos. Si eliges la esponja, asegúrate de que sea suave y de un solo uso si puede ser.
  • Si aprovechas el tiempo para exfoliar tu piel, puedes hacerlo con un guante de crin o una esponja. Pásalo con suavidad y sin repetición.
  • No desperdicies agua y no deshidrates tu piel. Mejor no superar los 15 minutos de ducha.

Y para que tu piel luzca perfecta, después de la ducha…

  • No frotes la piel. Seca con rapidez la piel dando suaves golpecitos en las piernas, pecho, brazos…, con la toalla. En el caso de que utilices un aceite hidratante, extiéndelo sobre el cuerpo mojado y deja secar.
  • Hazlo de forma efectiva con una crema hidratante adecuada para que repare por completo la barrera hidrolipídica de la piel.

A partir de ahora convierte tus duchas diarias en una rutina de relajación y belleza en la que cuidarás tu piel. ¡Ya verás como notas la diferencia!